En abril de 2026, la cárcel de El Rodeo I en Venezuela se convierte en epicentro de una crisis humanitaria grave, con más de doscientos presos políticos en huelga de hambre prolongada. El deterioro crítico de su salud, marcado por desmayos, muertes reportadas y falta de atención médica, genera alarma internacional y protestas de familiares ante el hermetismo oficial.

Contexto de la cárcel El Rodeo I
El Rodeo I, ubicado en las afueras de Caracas, alberga a cientos de reclusos en condiciones precarias desde hace años. Esta prisión de máxima seguridad concentra a presos políticos, militares y civiles acusados de delitos como terrorismo o rebelión, muchos excluidos de procesos de amnistía recientes.
Su historia incluye motines violentos y hacinamiento crónico, con pabellones sobrepoblados y deficiencias en higiene básica. En 2026, se agrava por tensiones post-electorales, convirtiéndola en símbolo de reclamos por libertades individuales.
La estructura penitenciaria depende del Ministerio de Régimen Penitenciario, pero reportes independientes destacan aislamiento comunicacional y restricciones a visitas, exacerbando vulnerabilidades.
Inicio y desarrollo de la huelga de hambre
La protesta arranca el 22 de febrero de 2026, tres días después de la promulgación de la Ley de Amnistía. Doscientos trece presos políticos inician una rueda de hambre, con ochenta y uno optando por huelga seca, sin ingesta de líquidos, para exigir liberaciones inmediatas.
Organizaciones como el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) y Justicia por la Paz documentan la escalada. Los reclusos denuncian exclusión de la amnistía por cargos militares o políticos, demandando atención médica y fin a torturas sistemáticas.
Para abril, la huelga persiste intermitentemente, con rotaciones para evitar colapsos totales, pero el desgaste acumulado genera crisis agudas.
Figuras clave en la protesta
Josnar Baduel emerge como líder visible, hijo de un ex preso político fallecido, sufriendo desmayos por desnutrición extrema. Otros incluyen militares retirados, activistas opositores y extranjeros como un gendarme argentino, todos unidos en reclamos comunes.
Mujeres mayores de sesenta años con patologías crónicas participan, encerradas sin boletas de excarcelación. Sus testimonios, filtrados vía comunicaciones internas, resaltan unidad ante represión.
Estas figuras personalizan la lucha, atrayendo atención mediática y presión diplomática.
Deterioro físico y reportes médicos
El ayuno prolongado provoca deshidratación severa, pérdida de peso drástica y fallos orgánicos. Desmayos masivos se reportan en pabellones, con reclusos colapsando por hipotensión y deficiencias vitamínicas.
Se denuncia la muerte de un preso extranjero, sin confirmación oficial, atribuida a negligencia médica. Mujeres con diabetes o hipertensión enfrentan complicaciones irreversibles por falta de insulina y controles.
| Síntoma Común | Causas Principales | Consecuencias Reportadas |
|---|---|---|
| Desmayos frecuentes | Deshidratación y baja glucosa | Hospitalizaciones internas negadas |
| Pérdida de peso | Huelga prolongada sin suplementos | Debilidad muscular extrema |
| Infecciones cutáneas | Hacinamiento e higiene deficiente | Propagación sin antibióticos |
| Problemas cardíacos | Estrés y desnutrición crónica | Taquicardias y arritmias |
Expertos en derechos humanos advierten umbrales letales tras sesenta días sin alimentación adecuada.
Denuncias de represión y aislamiento
Presos reportan represión a protestas pacíficas, con custodios usando gases y golpizas. Traslados arbitrarios a solitarios agravan el deterioro, cortando comunicación familiar.
El acceso restringido impide verificación independiente, con familiares bloqueados en portones. Organizaciones exigen ingreso de la Cruz Roja para evaluaciones imparciales.
Esta táctica de aislamiento intensifica la crisis, silenciando voces desde adentro.
Respuesta oficial y silencio gubernamental
Autoridades mantienen hermetismo, negando crisis y atribuyendo reclamos a «provocadores externos». El Ministerio Penitenciario no emite balances médicos ni confirma fallecimientos.
La Ley de Amnistía se presenta como avance, pero presos argumentan vicios procesales en sus casos, demandando revisiones directas sin reformas legislativas.
Diputados oficialistas visitan selectivamente, prometiendo excarcelaciones que no materializan.
Reacciones de familiares y sociedad civil
Familiares acampan frente a la cárcel, exigiendo visitas y atención para figuras como Josnar Baduel. Protestas incluyen vigilias y ruedas de hambre solidarias en Caracas.
ONG como Foro Penal y Provea documentan vía redes sociales, amplificando denuncias. Activistas internacionales, desde Tamara Suju hasta Alfredo Romero, alertan sobre riesgos inminentes.
| Actor Social | Acciones Principales | Demandas Específicas |
|---|---|---|
| Familiares | Acampadas y bloqueos pacíficos | Visitas médicas urgentes |
| ONG locales | Comunicados y monitoreo remoto | Ingreso de observadores |
| Activistas globales | Campañas en redes y diplomacia | Intervención ONU y OEA |
Esta movilización presiona por visibilidad.
Impacto psicológico en reclusos y allegados
La huelga erosiona salud mental, con ansiedad, depresión y episodios psicóticos por aislamiento. Familiares sufren estrés postraumático, temiendo pérdidas irreparables.
Testimonios revelan resiliencia colectiva, fortalecida por fe y solidaridad interna, pero al borde del agotamiento.
Antecedentes de crisis en El Rodeo
El Rodeo I acumula historial de emergencias: motín de 2011 con decenas de muertos, y huelgas previas por alimentos en 2020. La amnistía parcial de 2026 libera a algunos, pero excluye mayorías por calificaciones políticas.
Patrón recurrente de negligencia médica persiste, con tuberculosis y VIH descontrolados en pabellones.
Llamados internacionales y presión diplomática
La ONU y OEA urgen acceso humanitario, citando violaciones a tratados de derechos humanos. Gobiernos europeos y EE.UU. condicionan diálogos a liberaciones.
Amnistía Internacional publica informes, clasificando la huelga como medida extrema ante arbitrariedades judiciales.
Posibles desenlaces de la crisis
Escenarios incluyen negociaciones para excarcelaciones parciales, intervención médica forzada o escalada fatal. ONGs proyectan quiebre si no hay respuesta en días.
La huelga podría inspirar protestas en otras prisiones, ampliando el conflicto penitenciario nacional.
Medidas humanitarias recomendadas
Expertos proponen protocolos: evaluaciones independientes, hidratación supervisada y traslados a hospitales civiles. Planes de reubicación evitan represalias post-protesta.
Refuerzo nutricional gradual previene síndrome de realimentación, común en ayunos prolongados.
Rol de los medios en la visibilización
Redes sociales y portales independientes filtran videos y audios, rompiendo el blackout oficial. Cobertura satelital vía Instagram y X amplifica voces silenciadas.
Periodistas independientes arriesgan detenciones, pero mantienen flujo informativo crucial.
Consecuencias a largo plazo para el sistema penitenciario
Esta crisis expone fallas estructurales, impulsando demandas por reformas: desmilitarización, jueces independientes y presupuestos sanitarios. Presos liberados podrían testificar en foros internacionales.
El legado incluye mayor escrutinio global sobre detenciones políticas en Venezuela.
Solidaridad desde comunidades externas
Iglesias organizan misas por los huelguistas, y consejos comunales recolectan donaciones médicas. Exiliados en Colombia y Miami lideran campañas virtuales.
Esta red solidaria contrarresta aislamiento, humanizando la lucha.
Conclusión: Urgencia humanitaria en El Rodeo I
La huelga de hambre en El Rodeo I simboliza resistencia ante arbitrariedades, pero cobra costo humano alarmante en 2026. Deterioro de salud y represión demandan acción inmediata para evitar tragedias irreversibles.

Allison Walsh es periodista y redactora especializada en noticias internacionales y actualidad digital. Con un enfoque en información clara y verificada, cubre temas globales para mantener a los lectores informados con contenido confiable y relevante.